
La medicina en Colombia marcó un nuevo hito con la realización del primer trasplante de riñón asistido por tecnología robótica en el país. El procedimiento fue llevado a cabo por la Clínica Shaio mediante el sistema Da Vinci, considerado uno de los avances más importantes en cirugía de alta complejidad a nivel mundial.
La intervención se realizó el pasado 12 de mayo a un paciente de 66 años, quien recibió un riñón proveniente de un donante fallecido. La cirugía estuvo liderada por un equipo interdisciplinario especializado y entrenado en cirugía robótica, consolidando un paso histórico para los procedimientos de trasplante en Colombia.
De acuerdo con la institución médica, el uso de asistencia robótica permite una mayor precisión quirúrgica, mejor visualización anatómica y movimientos de alta exactitud durante la operación. Esto podría traducirse en beneficios para los pacientes, como menor sangrado, reducción del trauma quirúrgico, menos complicaciones y tiempos de recuperación más rápidos.
“El país está preparado para liderar el desarrollo de medicina de alta complejidad con estándares internacionales”, afirmó Gilberto Mejía, director general de la Clínica Shaio, quien destacó que la innovación tecnológica debe estar enfocada en mejorar los resultados clínicos y la seguridad de los pacientes.
La institución también aclaró que el sistema Da Vinci no reemplaza al cirujano, sino que funciona como una extensión de sus capacidades. Según el equipo médico, detrás de cada movimiento continúa estando la experiencia y el criterio clínico humano, mientras la tecnología actúa como una herramienta de apoyo para procedimientos más seguros y menos invasivos.
Este avance adquiere relevancia en medio de la búsqueda global por implementar tecnologías que permitan optimizar los desenlaces clínicos y hacer más eficientes los sistemas de salud, especialmente en tratamientos de alta complejidad.
Con 70 años de trayectoria, la Clínica Shaio continúa fortaleciendo sus procesos de investigación e innovación médica, integrando tecnología avanzada para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, neurológicas, vasculares y de trasplante.
“Este es el primero de muchos avances que seguirán transformando la manera en que tratamos enfermedades de alta complejidad en Colombia”, concluyó el doctor Gilberto Mejía.