
El exdirector de la Policía Nacional, general (r) Rodolfo Palomino, fue capturado luego de presentarse voluntariamente en las instalaciones de la Fiscalía, tras conocerse una orden de la Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia. El alto tribunal lo condenó en primera instancia a siete años y un día de prisión por el delito de tráfico de influencias, al considerar que buscó favorecer al empresario Luis Gonzalo Gallo, investigado por presunto despojo de tierras en alianza con estructuras paramilitares.
Según la Corte, Palomino habría intentado incidir en decisiones de la fiscal Sonia Velásquez para revertir una orden de captura contra Gallo, a quien el exdirector presentó como un “filántropo” cercano a expresidentes. La orden de detención fue aprobada con una votación de 2–1, con salvamento de voto del magistrado Jorge Emilio Caldas, ponente de la sentencia, quien señaló que la privación de la libertad solo debía aplicarse una vez la condena quedara en firme y destacó la situación familiar del general retirado, quien tiene bajo su cuidado a dos nietos.
La audiencia de lectura de sentencia quedó fijada para el próximo 4 de diciembre, mientras Palomino permanece a disposición de las autoridades. Su captura marca un nuevo episodio en uno de los casos más sensibles relacionados con presunta injerencia en procesos judiciales de alto perfil.